Que uno no desee la igualdad difícilmente, o al menos no parece ser, una opción moralmente defendible hoy en día. ¡Porque la igualdad, tal como la entendemos, es justicia! Y no querer justicia equivale a ponerse del lado de la injusticia. De manera provocativa, podríamos expresar esta aparente obviedad parafraseando la pregunta de Montesquieu: "¿Cómo no ser de izquierdas?". Porque nadie encarna, a nuestros ojos, la feroz defensa y devoción a un mundo que sería justo porque las personas (finalmente) serían tratadas como iguales más que los partidos de izquierda. Sin embargo, la idea de que "Justicia significa igualdad" no parece ser realmente nueva, ya que se remonta a Aristóteles. ¿Cómo podemos entonces explicar que haya tardado tanto tiempo en que una idea tan antigua parezca tan nueva y obvia? Quizás se deba simplemente al hecho de que esta afirmación:
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justice et egalite
4 Aug 2026 - 11:00
La justicia equitativa se basa en principios fundamentales consagrados en la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano de 1789. Todos los ciudadanos son iguales ante la ley, sin distinción de nacimiento, situación social o fortuna.